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¿Comprar un piso nuevo o reformar un piso viejo?

El camino para vivir en la casa de tus sueños no siempre está escrito y son muchas las direcciones que podemos tomar para llegar a un mismo fin. Una de las dudas más frecuentes para todos aquellos que quieren vivir como si estuvieran en casas de lujo en Barcelona es si comprar un piso nuevo o reformar un piso de segunda mano. En este artículo vamos a intentar acercarte a esa respuesta.

¿Por qué reformar?

 

Las viviendas en venta con más de 30 años necesitan una reforma integral que mejore sus condiciones de habitabilidad y den un lavado de cara que devuelva el aire moderno y contemporáneo de nuestros días. Por esta razón, muchas de estas viviendas de segunda mano presentan un precio de mercado bastante inferior que el que tendría la misma vivienda con algunas mejoras.

 

Por tanto, los pisos a reformar pueden ser mucho más económicos que los nuevos o semi nuevos. Eso sí, debes tener en cuenta que hará falta hacer reforma de incluso varios meses antes de poder entrar a vivir. Y es que hacer obras con muebles e inquilinos dentro de una vivienda nunca es recomendable.

¿Por qué comprar una vivienda de obra nueva?

Tal y como dicta la lógica, si te decides por comprar una vivienda de obra nueva todos sus elementos están a estrenar y el único papel que debes desempeñar es el de decorar a tu gusto.

 

Por tanto, la principal ventaja de los pisos nuevos es que puedes entrar a vivir en ellos desde el día 1 en el que recibes las llaves y tienes dados de alto los suministros energéticos; sin embargo, un aspecto que siempre debemos tener en la presencia de defectos de construcción. Al ser el primer inquilino que habita esta vivienda, te corresponde a ti verificar que todo funciona adecuadamente y que no se han cometido imperfectos como puertas que no cierran, paredes levantadas o grifos sin apenas presión. En ocasiones, la corrección de estas negligencias provoca que el nuevo propietario también deba esperar un tiempo antes de entrar a vivir a la nueva vivienda.

 

Como puedes ver, el precio y la disponibilidad de uso de una casa son los dos principales factores que diferencian a una casa de obra nueva de una casa de segunda mano. En cualquier caso, te aconsejamos que también tengas en cuenta otros factores como la ubicación de la casa, su eficiencia energética o el entorno.

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